Estamos viviendo una situación excepcional a causa del COVID19: como ciudadanos estamos obligados a seguir un confinamiento que reduce nuestras salidas a la calle a lo mínimo imprescindible. No obstante, algunas empresas continuan abiertas y desarrollando su actividad, ¿Cómo les afecta el COVID-19 y qué medidas han de tomar?

De acuerdo con el artículo 29 de la Ley de prevención de riesgos laborales (LPRL) las empresas tienen el deber de velar por la seguridad y la salud de sus empleados, realizando la formación y el seguimiento de medidas de protección individual recomendadas por el ministerio de sanidad para el coronavirus. Unas medidas que ya pusimos en marcha en Diversis Corporación hace varias semanas mediante la elaboración de un plan de contingencia para frenar el COVID-19.

En este sentido, se recomienda elaborar una estrategia de seguridad para evitar aglomeraciones, de modo que se pueda cumplir con la distancia de seguridad recomendada (1,5 metros), bien sea distribuyendo el trabajo, reduciendo los viajes, limitando las reuniones de trabajo presenciales y, en caso de que sea posible, realizando teletrabajo. Relativo al trabajo a distancia, este deberá llevarse a cabo de común acuerdo entre la empresa y el trabajador, ya que no puede imponerse por ninguno de los dos lados.

En caso de contagiarnos, estaremos de baja laboral, por lo que no podremos ni deberemos trabajar. Pero si estamos en aislamiento preventivo, se considera que el trabajador se encuentra en situación de incapacidad temporal derivada de enfermedad común.

En este sentido y dadas las circunstancias, las autoridades sanitarias pueden obligarnos a un aislamiento preventivo (cuarentena) en caso de poner en riesgo la salud pública, minimizando así los riesgos de contagio. No obstante, esto se asume como una baja laboral.

Pese a que el gobierno en estado de alerta recomienda no viajar, puede darse el caso de que realicemos un desplazamiento a una zona de riesgo. En ese caso, tendremos la obligación de avisar a la empresa ya que existe el deber de cooperación en materia de seguridad y riesgos laborales. Eso sí, la empresa no puede obligarnos en ningún caso a viajar a una zona de riesgo, ya que podemos acogernos a que este desplazamiento constituya un riesgo grave e inminente para nuestra salud.

Desgraciadamente esta situación ha provocado que muchas empresas tomen la decisión de cesar su actividad temporalmente por razones catastróficas y de causa mayor como es el caso del COVID19. En esta situación es posible que la empresa decida acogerse a un ERTE.

En el caso de Diversis Corporación, seguimos trabajando puesto que damos servicio a empresas del sector de la alimentación y bebida, por lo que sin nosotros no podrían desarrollar su actividad y garantizar el producto de primera necesidad a los ciudadanos.

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