La Cátedra de Brecha Digital y Diversidad Funcional (DicaTIC) ha elaborado un interesante estudio que pone de manifiesto las dificultades de las personas con discapacidad a la hora de acceder y utilizar algo tan básico, y tan necesario en nuestros días, como es internet.

Según este estudio, el 62% de las personas con discapacidad encuentra dificultades de acceso a internet o durante su utilización. En el informe de DicaTIC se asegura que las principales causas son la falta de formación, el coste de la conexión (algo evidente teniendo en cuenta el importante porcentaje de personas con discapacidad en situación de desempleo), y la ausencia de adaptaciones a las necesidades de usuarios con diferentes tipos de discapacidad. UN problema que se presenta tanto en la presentación de los contenidos, como en la propia navegación.

En este sentido, los colectivos de personas con discapacidad están reclamando una mejora en la accesibilidad a internet, para que sean realmente inclusivas siendo diseñadas desde un principio para que puedan ser utilizadas por cualquier persona, tenga o no discapacidad, con el fin de que la digitalización llegue a toda la sociedad acabando así con la brecha digital existente en este momento.

La brecha digital es un auténtico muro para un importante porcentaje de personas con discapacidad, ya que impide que se desarrollen con normalidad en cualquier actividad cotidiana, como puede ser hacer trámites con la administración, pedir cita médica, solicitar una vacuna, o realizar compras, además de estar más aislados al no poder interactuar con su entorno mediante internet.

Precisamente, el 79,6% de las personas encuestadas aseguraron que el hecho de no disponer de acceso a internet genera una situación de desigualdad. Parte de esa desigualdad parte del hecho de que un 4,3% de los encuestados no dispone de conexión a internet en el domicilio, un 30,5% asegura que no tiene smartphone propio, un 19% no tiene tableta,  un 64,9%, tampoco tiene tableta, y un 19% no tienen cuenta de email. La cifra se dispara en el caso de las personas que no tienen firma digital, hasta el 69,7%.

En la parte positiva, en la encuesta se recoge que para la mayoría de las personas encuestadas (el 56,7% de los casos) las nuevas tecnologías les han aportado importantes beneficios a la hora de relacionarse con otras personas, o para acceder a formación y educación (un 33,6%). El acceso a internet también les permite disfrutar del ocio, realizar gestiones y trámites administrativos o sanitarios, además de para ganar en independencia o para poder trabajar.

Para las personas encuestadas, destaca el uso de aplicaciones relacionadas con el ocio y la cultura, junto con las que permiten la comunicación entre las personas. A continuación, le siguen las aplicaciones relacionadas con la salud y educación, seguidas del transporte, el turismo, y las actividades profesionales.

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