La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes, y a la vez, más incomprendidos. De hecho, la depresión es el problema de salud más frecuente en muchos países de la Unión Europea. Una enfermedad invisible que afecta a más de 3 millones de españoles, a 30 millones de Europeos, y a 350 millones de personas en todo el planeta,

Además, el Covid-19 ha acelerado la expansión de esta enfermedad que muchos sufren en silencio, o incluso sin saber que la tienen. En este sentido, los expertos en salud mental ya están avisando que la próxima pandemia tras el coronavirus va a ser la que afecta a la salud mental.

Precisamente, para llamar la atención sobre este hecho, y recordar el impacto que tiene esta enfermedad en nuestras sociedades, cada primer jueves de mes de octubre la Asociación Europea para la Depresión celebra el Día Europeo de la Depresión. Una fecha elegida porque en estos momentos se produce una reducción en las horas de sol, un factor estacional que se asocia a este trastorno mental.

Síntomas y problemas de la depresión

Para la Organización Mundial de la Salud, la depresión puede convertirse en un problema de salud serio, sobre todo cuando es de intensidad moderada a grave, y si es de larga duración, pudiendo causar gran sufrimiento en las personas que la sufren, y alterar las actividades laborales, escolares o familiares, llegando incluso al suicidio en los casos más graves. También hay que tener en cuenta el gran impacto que puede tener en el entorno directo de las personas que sufren depresión.

Entre los síntomas más comunes de la depresión, figuran la tristeza, el cansancio, la pérdida de la motivación y de la autoestima, el aumento de la apatía, la necesidad de aislarse… síntomas que limitan la actividad cotidiana, y que llevan a muchos afectados a tener problemas para afrontar su día a día, o incluso para salir de la cama. Aún así, hay que tener en cuenta que no todas las personas con depresión padecen los mismos síntomas.

La prevención, fundamental

Ante los primeros indicios, lo más recomendable es acudir a profesionales de la salud mental para que evalúen la situación. Aún así, los expertos afirman que hay que prestar mucha atención a la prevención, y a intentar mantener una correcta salud mental. Para conseguirlo, lo mejor es tener hábitos saludables en nuestras rutinas diarias, como llevar una alimentación saludable y equilibrada,  con presencia de alimentos ricos en vitaminas del grupo B, vitamina C y productos con omega-3.
Además, también es importante realizar deporte de forma habitual para canalizar el estrés (a poder ser, en espacios verdes y al aire libre). También es interesante practicar técnicas de relajación o de respiración controlada, y evitar consumir cafeína u otros productos que puedan contribuir.
También hay que tener en cuenta que familia y amigos cercanos son la mayor fuente de apoyo para la persona que sufre depresión. Las personas afectadas se sienten inseguras y vulnerables, y por eso es importante que su entorno cree entornos seguros y acogedores. Aún así, y dado que las personas con depresión tienden al aislamiento y a no querer realizar planes, hay que evitar frases que en teoría son de ánimo, como ‘debes animarte’, ‘piensa en los demás’, ‘eso solo está en tu cabeza’, o ‘tienes que poner de tu parte’, porque pueden contribuir a que la persona se aísle más al sentirse incomprendido.
Recuerda que este texto tan solo pretende informar y ayudar, pero ante cualquier problema, tienes que ponerte en contacto de inmediato con profesionales de la salud mental para que puedan ayudarte si eres tú el que sufres de depresión, o si eres un familiar de una persona que sufre este trastorno mental.
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