El pasado 13 de enero se celebró el Día Mundial contra la Depresión. Y desde Diversis queremos aprovechar esta celebración para poner nuestro foco en ella. Porque a pesar de que la depresión es el trastorno psicológico más frecuente (la OMS asegura que en todo el mundo hay unas 300 millones de personas afectadas por esta enfermedad), todavía están envuelta en un halo de invisibilidad a causa de la estigmatización de los trastornos mentales.

Qué es la depresión

La depresión es algo más que un simple decaimiento. La depresión es un problema de salud serio, sobre todo cuando es de larga duración y de intensidad moderada o grave, y que provoca un gran sufrimiento en la persona que la sufre, siendo capaz de alterar la personalidad, las actividades laborales, o las relaciones con familia y amigos de la persona que la sufre. En las situaciones más graves, la depresión puede acabar en el suicidio. Sobra decir que cada año se suicidan en el mundo alrededor de 800.000 personas, y de hecho, el suicidio es la segunda causa de muerte a nivel global entre los 15 y los 30 años.

En la actualidad, la depresión, al igual que otros trastornos mentales, van en aumento desde hace años. Y tras la llegada de la pandemia, la situación todavía se ha agravado más por la propia situación sanitaria, pero también por las consecuencias económicas y sociales provocadas por la COVID-19.

Síntomas de la depresión

La depresión se caracteriza por sentimientos de tristeza, melancolía, autoestima baja, desesperación, apatía, trastornos del sueño… Sentimientos que todos podemos tener en algún momento de nuestras vidas. Pero lo que diferente la depresión de sentimientos transitorios es que la depresión incapacita a la persona afectada para continuar con su vida diaria. De hecho, muchas personas deprimidas no pueden ni levantarse de la cama.

Factores que pueden provocar la depresión

Según la OMS, la aparición de una depresión es el resultado de una conjunción de factores sociales, psicológicos y biológicos. Quienes han pasado por circunstancias vitales adversas (desempleo, luto, rupturas sentimentales, situaciones de presión social como el bullying o acoso escola)) tienen más probabilidades de sufrir depresión. A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión. En ocasiones, la depresión también está relacionada con la salud física, o mejor dicho, por la falta de ella, sin olvidar los antecedentes personales y familiares con cuadros depresivos, la composición genética, química y hormonal

¿Cómo se trata y se supera la depresión?

Afortunadamente aun en los casos más graves la depresión es una enfermedad se puede tratar. Está demostrado que los programas de prevención reducen la depresión. Entre las estrategias comunitarias eficaces para prevenirla se encuentran los programas escolares para promover un modelo de pensamiento positivo entre los niños y adolescentes. Las intervenciones dirigidas a los padres de niños con problemas de conducta pueden reducir los síntomas depresivos de los padres y mejorar los resultados de sus hijos. Los programas de ejercicio para las personas mayores también pueden ser eficaces para prevenir la depresión. Herramientas como el Mindfulness también pueden ayudar a prevenir, o al menos, atemperar, la depresión.

Al margen de la prevención, una vez que la enfermedad ya ha hecho acto de presencia, lo mejor es acudir al médico para que pueda realizar un diagnóstico acertado, y descartar otras enfermedades que presentan síntomas similares a los de la depresión. Cuando se ha establecido el diagnóstico, y dependiendo de la gravedad de la misma, la depresión se suele tratar con fármacos antidepresivos y con terapias psicológicas. En este punto, es muy importante no automedicarse, y seguir las indicaciones de los profesionales de la salud mental, no interrumpiendo el tratamiento por nuestra cuenta aunque hayamos notado mejoría. Además, junto a la parte médica, también es muy importante contar con el apoyo del entorno afectivo y familiar de la persona afectada.

Si te encuentras en esta situación, no lo dudes, y pide cita en tu médico. Los problemas de salud mental están cada día más extendidos, y es fundamental contar con la ayuda adecuada para superar esta enfermedad. Porque igual que acudimos al médico ante unos dolores en las extremidades, un problema en la boca, o dolores de espalda, también debemos acudir a los servicios médicos para cuidar de la salud mental.

Más información | OMS

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