Si algo nos ha permitido la pandemia es aprender a cuidarnos. Antes vivíamos en la rutina, en las prisas, en el estrés…  y aunque hemos recuperado parte de esa vida, no es menos cierto que la pandemia nos ha enseñado a disfrutar de los pequeños detalles que nos regala la vida, y que la necesidad de mimarnos y de intentar vivir mejor para mejorar nuestro bienestar ha llegado para quedarse.

Si tú también quieres mejorar tu bienestar personal, hoy te contamos cinco hábitos que deberías cuidar en tu día a día para encontrarte mejor, y seguir creciendo como persona ¿Comenzamos?

Dormir las horas que necesitas

España es uno de los países europeos en los que menos horas se duerme. Nos acostamos más tarde que el resto de europeos, pero a la vez, nos levantamos a la misma hora que ellos. Además, una de las consecuencias de la pandemia es que estamos durmiendo mucho peor a causa de la incertidumbre que provoca el virus y la crisis económica. Este es un problema que a la larga puede influir en nuestra salud y en nuestra calidad de vida. Así que intenta acostarte antes para dormir lo que el cuerpo necesita, y apagar el móvil al menos una hora antes para dormir mejor.

Haz ejercicio

El deporte es un elemento básico de nuestra vida. Nos hace sentirnos mejor, contribuye a mejorar nuestra salud… y debería ser un hábito diario. No solo para salir a correr un par de veces a la semana, o para jugar al fútbol o al tenis los fines de semana, sino para integrarlo en nuestro día a día caminando al menos 20 minutos, reduciendo el uso de ascensores para subir y bajar escaleras andando, o cogiendo la bicicleta en nuestros desplazamientos urbanos. También es importante que hagas estiramientos, sobre todo, si pasas muchas horas sentado o en la misma postura en el trabajo.

Aliméntate bien

Dicen que somos lo que comemos. Y comer sano, es una necesidad cada vez más imperiosa. Está demostrado que llevar una alimentación saludable repercute de forma directa en nuestra salud. Nos sentimos mejor, evitamos las pesadas digestiones, y prevenimos la aparición de distintas enfermedades relacionadas con el consumo de grasas o azúcares, por poner dos ejemplos.  Así que ya sabes, aumenta el consumo de frutas, verduras o legumbres para llevar una dieta equilibrada.

Aprender algo nuevo cada día

Las personas inquietas y con ganas de aprender cosas nuevas suelen ser más felices, ya que evitan caer en la apatía de la rutina. Y aprender algo nuevo cada día, es un motivo de satisfacción. Puedes aprender idiomas, o si te gusta el arte, descubrir un nuevo cuadro… Además, internet nos da una ventana de infinitas posibilidades para seguir aprendido algo nuevo cada día.

Dedicar unos minutos para algo que te gusta

La rutina se nos come en el día a día. Y por eso, es importante sacar un hueco, por pequeño que sea, para ser felices y hacernos sentir que la vida merece la pena. Puede ser escuchar una canción que nos hace felices, dar un paseo por el parque, tomar un café en un sitio bonito, llamar a un ser querido… cosas sencillas, pero que nos hagan ser felices.

 

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