La pandemia, y la posibilidad de nuevos confinamientos, sumados a los efectos sociales y económicos derivados de la COVID, está llevando a que cada vez más personas tengan ansiedad, o incluso depresión. A fin de cuentas, si la inestabilidad y la incertidumbre que provoca esta situación impacta en el ánimo de cualquier de nosotros, las personas que sufren trastornos mentales se ven especialmente afectadas, al agravarse los síntomas.  Según la Sociedad Española de Neurología, entre un 25-35% de la población adulta lo padece de manera transitoria y entre un 10 y un 15% (más de cuatro millones de personas) sufre ansiedad de forma crónica.

Realmente, todo el mundo hemos experimentado ansiedad en algún momento de nuestras vidas, ya que es una reacción psicofisiológica que ayuda al organismo a reaccionar ante determinadas situaciones. Ante esa situación, la ansiedad provoca una activación del cuerpo, y en particular, del sistema nervioso, para reaccionar ante esa amenaza que está frente a nosotros, o que quizás pueda llegar en un futuro más o menos próximo. El problema es cuando esa este mecanismo de alerta ante un peligro se acrecienta, y no podemos dominarla. Entonces, se prolonga en el tiempo, y se convierte en una patología que nos impide realizar nuestra vida o determinados actos. Los trastornos de ansiedad provocan un miedo intenso o una preocupación excesiva que generan un intenso malestar en la persona que lo sufre, ya sea por una situación laboral, educativa, o en el entorno familiar o social.

Cómo aliviar la ansiedad

Al margen de los tratamientos puestos en marcha por los profesionales sanitarios para combatir la ansiedad, hay algunos trucos que nos pueden ayudar a controlar los episodios de ansiedad. Y son los siguientes:

  • Realizar ejercicio físico. Hacer deporte es fundamental para llevar una vida saludable, pero es especialmente importante para las personas que sufren de ansiedad: someter al cuerpo en estrés físico mediante la práctica deportiva puede ayudar a aliviar el estrés mental. Por eso, es importante establecer una rutina de ejercicios, desde andar, ir al gimnasio, montañismo, clases de baile…
  • Evita el café y las bebidas energizantes. La cafeína es un estimulante, y a muchas personas les puede incrementar el nivel de ansiedad (aunque hay que tener en cuenta que cada persona tiene un nivel de tolerancia diferente).
  • Aprender a respirar. Las técnicas de respiración ayudan a calmar la mente, y nuestras emociones, relajando el sistema nervioso. La respiración lenta y profunda conseguirá que enfoquemos la conciencia en la respiración, ya que al respirar profundamente por la nariz, conseguimos que los pulmones se expandan por completo, logrando reducir el ritmo cardíaco.
  • Ríe todo lo que puedas. Pocas cosas hay tan sanadoras como la risa. Reír es bueno para la salud, ya que la risa nos hace sentir mejor, liberamos estrés, y reduce la tensión muscular al relajar los músculos.
  • Aprender a decir que no. Evidentemente, hay cosas que nos provocan ansiedad que tenemos que hacer sí o sí. Pero también hay cosas que nos generan estrés que podemos evitar. Así que hay que aprender a decir no, si algo va en contra de nuestros principios, de nuestra forma de ser, o sencillamente, si no nos hace felices y es causa de ansiedad. Eso te ayudará a sentir que tomas el control de tu vida.
  • Practica Mindfulness. El Mindfulness o conciencia plena te ayudarán a vivir el presente y a controlar la ansiedad y el miedo al futuro, o incluso al pasado, combatiendo los pensamientos negativos que tanto te afectan.
  • Escucha música relajante, o que te guste. Para calmar la ansiedad es importante que generes un estado de ánimo positivo, o un espacio en el que te sientas seguro. La música puede ayudarte, y si además, es música relajante, mejor que mejor. Los sonidos de la naturaleza también pueden ayudarte a conectar con tu yo interior y a relajarte.
  • Ver la parte positiva de las cosas. Es importante hacer un esfuerzo para ver las partes positivas de la vida. En este sentido, dar las gracias por todas las cosas buenas que nos pasan pueden ayudar a ser más conscientes de la situación, y contribuir a aliviar el estrés y la ansiedad.
  • Pasar tiempo con familiares y amigos. Sabemos que no es el mejor momento, a causa de la pandemia, para estar con gente. Pero en circunstancias normales, para superar situaciones de ansiedad ayuda mucho estar con gente querida. En los momentos de pánico, habla con ellos, porque eso seguro que te hace sentir más seguro.
  • Llena tu tiempo de ocio. Cuando se tiene ansiedad, disponer de mucho tiempo libre es contraproducente si no se sabe con qué llenarlo. Recupera viejos hobbies, haz planes, sal de casa… seguramente no te apetecerá, pero tienes que obligarte para mantener la cabeza ocupada.
  • Hazte con una mascota. Si tienes una mascota, pasa más tiempo con ella. Y si no tienes, acércate a una protectora de animales para hacerte con una. Por regla general, las mascotas suelen ayudar a aliviar el estrés y a mejorar el estado de ánimo.

 

 

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