2020 ha sido un año para olvidar por el tremendo impacto que ha tenido la pandemia de la COVID-19 en nuestras vidas, y por las terribles cifras de infectados y fallecidos. Pero como en todo, tenemos que mirar el lado positivo hasta de las cosas más negativas. Y durante 2020, hemos aprendido a disfrutar de esas pequeñas cosas que nos hacen felices, hemos visto movimientos solidarios como nunca se habían visto, hemos dado valor a cosas que antes nos pasaban desapercibidas.

Y ahora, cuando 2021 se asoma en nuestras vidas, todos tenemos la esperanza de que durante el próximo año la situación se vaya estabilizando con la llegada de la vacuna. Para ayudarte a comenzar este nuevo año, y aprovechar esas cosas que hemos aprendido en estos meses tan duros que estamos viviendo, en Diversis queremos darte unos nuevos consejos para afrontar 2021 y tratar de ser más felices mientras esperamos a que llegue la normalidad perdida. Pequeños gestos diarios que pueden ayudarnos a ser más felices, y a ser más conscientes de lo que tenemos.

  • Ser más consciente de los pequeños placeres diarios. En esa vida estresante e hipercomunicada que llevábamos antes de la pandemia, parecía que se nos habían olvidado las cosas importantes de la vida. Ese abrazo de la persona querida, un desayuno bonito, una puesta de sol, la felicidad que proporciona una sonrisa… Ahora que hemos dejado de viajar, y que vivimos mucho más aislados, hemos redescubierto esos pequeños placeres que realmente nos hacen felices.
  • Reserva tiempo para las cosas que te gustan. La pandemia ha provocado que tengamos más tiempo libre al haber reducido nuestra vida social y al pasar más tiempo en casa. Y eso nos ha llevado a recuperar viejos hobbies, o incluso a comenzar con nuevas aficiones. Así que no dejes que eso se pierda, y reserva unas horas fijas para ser feliz y disfrutar de cosas que te gustan: escuchar música, leer, pasear, pintar, tocar un instrumento, restaurar muebles, ayudar a los demás como voluntario…
  • Las grandes crisis son siempre oportunidades de crecimiento. Históricamente, después de cada pandemia que ha afectado a la humanidad, la creatividad se ha desbordado y han surgido grandes cosas que han hecho avanzar a la humanidad. A nivel personal, después de cada crisis también se sale reforzado. Porque al final, los momentos de crisis son oportunidades de crecimiento que tenemos que aprovechar, reorientando nuestras vidas y planteando nuevas metas.
  • Plantéate nuevos retos. El nuevo año es el momento perfecto para plantearse cambios y asumir nuevos retos que nos ayuden a ser más felices. Piensa qué cosas quieres cambiar en tu vida, y lánzate a por ellos. Piensa en retos y cambios posibles, asumibles, pero ilusionantes.
  • Cambia el chip, y perdónate tus errores. Filósofos y psicólogos dicen que nuestro peor enemigo lo tenemos dentro de nosotros mismos. Todos somos humanos, y tenemos que que aprender a perdonar nuestros propios errores al igual que perdonamos los errores de los demás, evitando esas críticas internas desaforadas que solemos hacernos cuando las cosas nos salen mal.
  • Plantéate acciones que pueden mejorar el mundo. Esta pandemia nos ha hecho sacar el lado solidario, no dejemos que eso se pierda. No hace falta grandes gestos, porque no somos súper héroes. Pero sí  que podemos hacer pequeños actos en nuestra vida diaria que pueden contribuir al cambio. Desde una sonrisa al cruzarte con alguien (aunque llevemos mascarilla, esa sonrisa se ve en los ojos), a intentar ser más sostenibles, ayudar en una ONG…

 

 

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