La vuelta al trabajo tras el periodo de desconexión veraniego es dura todos los años. La vuelta a la rutina, a los quehaceres diarios, a las obligaciones laborales, suele provocar en mucha gente un decaimiento y una pérdida de la motivación, frente al feliz periodo vacacional. Además, en esta ocasión, el fin de las vacaciones también supone reencontrarse con una situación que nos llena de incertidumbre: la pandemia, algo que sin duda agrava para muchos la vuelta a la normalidad y que puede agravar el síndrome postvacacional.

Si quieres saber cómo volver motivado a tu trabajo después de vacaciones y conseguir la motivación necesaria para afrontar la rutina con fuerza, aquí te dejamos estos consejos que te ayudarán a mejorar el desempeño laboral.

No vuelvas de vacaciones justo para empezar a trabajar. Volver de viaje el día de antes de incorporarse al trabajo es un absoluto error. Es mejor volver al menos un par de días antes para que el cuerpo se vaya adaptando, deshacer las maletas, hacer compras, preparar la casa y organizar la vuelta a la rutina. Además, es bueno descansar en casa de los días de viajes, aviones, etc, y coger fuerzas antes de reincorporarse al trabajo. En ocasiones, volvemos de las vacaciones más cansados de lo que nos fuimos por no parar de dejar de hacer cosas.

Hacer una adaptación progresiva. Los expertos aconsejan que hay que recuperar las rutinas poco a poco para adaptarse a la vuelta. De esta manera, días antes de comenzar a trabajar, es bueno comenzar a recuperar horarios como acostarse antes o madrugar un poco más para ir acostumbrando al cuerpo.

Vuelve al trabajo con una nueva mentalidad. Durante las vacaciones, aprovechamos para desconectar, disfrutar del tiempo libre, del ocio, de nuestros hobbies… Con la vuelta al trabajo, intenta volver con esa calma adquirida durante las vacaciones. Disfruta de los descansos y de las pausas con tus compañeros, y resérvate un ratito para ti siempre que puedas al finalizar la jornada laboral para ti y para tus aficiones. Es importante dedicarle tiempo al ocio para tratar de continuar el espíritu del verano. Planifica también nuevos objetivos, nuevos viajes… eso te ayudará a tener ilusión por algo.

Aprovecha las pausas para hablar con tus compañeros. La vuelta al trabajo tras las vacaciones es el momento de conversar con los compañeros y conversar sobre las experiencias del verano durante las pausas laborales. Eso sí, con mascarilla y con las medidas de seguridad pertinentes ante la COVID-19.

Aprende a priorizar las tareas. Dependiendo del puesto de trabajo que tengas, probablemente tras haber estado fuera dos o tres semanas tendrás mails y tareas acumuladas. Prioriza las más importantes para resolverlas con urgencia, y calendariza el resto de tareas que no son tan urgentes.

Sé empático con tus compañeros. Si para ti la vuelta al trabajo puede ser dura, para tus compañeros también lo está siendo. Así que intenta empatizar con ellos y trata de crear un buen ambiente laboral. Siendo empático podrás establecer vínculos de confianza y cercanía con el resto de la plantilla.

Márcate objetivos a corto plazo y afronta la mejora continua. Para evitar frustrarte y comenzar el curso con fuerza, lo mejor es marcarse objetivos realistas a corto plazo, enmarcados en una estrategia más amplia. Eso te ayudará a tener ilusión para afrontar la mejora continua y alcanzar esos objetivos sin ahogarte en el estrés. Márcate también retos profesionales si deseas cambiar de puesto o ascender en el organigrama de tu empresa.

Adopta una nueva aptitud. Las vacaciones suponen un alto en el camino, y la oportunidad perfecta para ver todo (problemas incluidos) con distancia. Aprovecha esa situación para abordar los temas y problemas pendientes para encontrar soluciones y verlo todo con una mirada diferente.

Intenta hacer un cambio mental. Súbete al caro del optimismo y visualízate con cosas que te han feliz, pensando en los aspectos positivos de la vuelta. Rutinas, comida sana, deporte…

Practica deporte. Hacer deporte de forma regular es beneficioso para la salud y ayuda a combatir el estrés, además de suponer una vía de escape al día a día y contribuir a dormir mejor.  Y ya de paso, intenta dormir 8 horas al día y comer sano con una dieta equilibrada. Dormir y comer bien te ayudará a encontrarte mejor, y de paso estarás más motivado y serás más productivo.

 

 

 

 

 

 

 

 

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