El Covid-19 ha cambiado por completo el mundo que conocíamos, instalándonos en esa nueva normalidad que no sabemos por cuanto tiempo se prolongará. La pandemia, con el confinamiento incluido, ha afectado a múltiples aspectos de nuestro día a día.

Desde nuestra forma de vida, a la forma de relacionarnos, por no hablar de las afecciones económicas y sociales que está teniendo. Además de las afecciones que tenemos como sociedad, hay determinados colectivos sobre los que la pandemia ha afectado de manera especial, y en este caso, las personas con discapacidad destacan especialmente.

A la de por sí complicada situación a la que tienen que enfrentarse numerosas personas con discapacidad a la hora de superar obstáculos sociales o para encontrar un empleo, se suman las consecuencias que vienen motivadas por la propia pandemia y por la crisis sanitaria, social y económica que ha desencadenado. Unas consecuencias que se plasman especialmente en cambios conductuales y psicológicos

  • Para empezar, el confinamiento supuso, además del aislamiento social que sufrimos el conjunto de la sociedad, secuelas físicas en muchas personas con discapacidad, con pérdida de masa muscular, capacidad cardiorrespiratoria y flexibilidad, además de un aumento de peso por la falta de actividad física. Estas secuelas se reflejan en un estudio elaborado por la Fundación Once, «Efectos y consecuencias de la crisis de la COVID-19 entre las personas con discapacidad». En este informe se afirma que un 34% de las personas con discapacidad han manifestado un empeoramiento de su estado de salud a causa de la pandemia.
  • Al colapsarse los servicios sanitarios a causa de la COVID, y con el correspondiente aplazamiento de consultas, pruebas médicas y tratamientos no urgentes, muchos ciudadanos con discapacidad no ha podido acceder a esos servicios sanitarios con la regularidad que deberían. De hecho, el informe de Fundación Once asegura que un 58% de las personas con discapacidad han visto como sus citas y revisiones médicas han sido anuladas o aplazadas.
  • Junto al ámbito sanitario, la otra gran afección que están sufriendo las personas con discapacidad la encontramos en el ámbito del empleo. Si de por sí las personas con discapacidad son un grupo especialmente vulnerable a la hora de encontrar un empleo, la crisis económica provocada por la situación sanitaria ha acentuado todavía más si cabe esa vulnerabilidad. Según el estudio de Fundación Once, el 53% de las personas con discapacidad no tienen empleo, y un 12% ha perdido el empleo a causa de la pandemia.  Unas cifras que confirman que las dificultades para su reinserción laboral se van a acentuar, por lo que desde Diversis Corporación, y en especial desde Stylejobs, vamos a seguir trabajando para facilitar su acceso al mercado laboral.

 

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