Vivimos tiempos duros a causa de la pandemia. Porque al margen de la crisis sanitaria y económica provocada por el coronavirus, los psicólogos ya no están avisando de que los problemas de salud mental están aumentando a ritmos preocupantes, y lo seguirán haciendo en los próximos meses. Según los expertos, conforme los efectos del virus se vayan diluyendo, saldrán los problemas que nuestro cuerpo (y nuestra mente) se han ido acumulando a causa del miedo, la incertidumbre sobre el futuro, los problemas económicos, la falta de respuestas…

Por eso, y aunque muchos vivimos en una montaña rusa emocional dependiendo de las noticias de cada día, es fundamental intentar ser positivos en todo momentos. Para conseguirlo, te hemos preparado una serie de consejos que te ayudarán a ser positivo en tu día a día.

Quiérete mucho

Si queremos ser positivos, es muy importante querernos a nosotros mismos. Ser conscientes de que en cada situación, lo hacemos lo mejor que podemos. En este sentido, hay que perdonarse por errores del pasado, tratarnos con menos dureza, y querernos como podemos querer al resto. Si haces esto, te sentirás mejor, y alejarás muchos de tus miedos y preocupaciones.

Agradece y sé amable

Hay que dar gracias. Gracias por las cosas que la vida nos ha dado, pero también hay que ser amable y dar gracias a las personas que nos rodean por estar ahí, y por todo lo que hacen por nosotros, ya sea a nivel personal, o profesional. No cuesta nada subir al autobús y dar los buenos días al conductor, o dar los buenos días al entrar en una tienda. Son pequeños gestos que ayudan a que el mundo sea un poquito mejor, y que además, nos hacen sentir bien.

Sonríe más

Sonreír es una fantástica terapia para hacernos sentir mejor. Y además de no costar nada, sonreír también hace sentir bien a los demás. No cuesta nada sonreír al conductor del autobús, o al dependiente de la tienda en la que acabamos de entrar.

Quéjate menos

Sabemos que la vida es dura en ocasiones, y en estas circunstancias, todavía más. Pero es importante no perder la perspectiva, y no estar todo el día quejándonos. Podemos quejarnos de cosas importantes, de cosas que no superan… pero si nos quejamos porque llueve, pero también si hace sol, y también si hace viento, al final, si entramos en la espiral de la queja continua y prolongada. Y así, solo conseguiremos meternos en una dinámica negativa. Además, todos tenemos problemas, y si tu entorno ve que siempre te estás quejando de algo, al final, la gente termina por no hacer caso, o incluso se aleja.

Fija tu objetivo en lo que tienes, y no en lo que no tienes

Hay gente que parece que es incapaz de disfrutar de lo que tiene, porque se pasa el día anhelando cosas que tienen los demás. Esa dinámica de vida no es sana, porque además, en muchos casos, cuando se alcanza algo, muchas personas no son capaces de disfrutarlo porque tienen la necesidad de poner su objetivo en otra cosa. Cada uno tiene lo que tiene, y aunque es importante marcarse metas en la vida, también hay que valorar y disfrutar de lo que se tiene.

Rodéate de personas positivas

Si estás rodeado de personas positivas, que se ríen constantemente, y que solucionan los problemas en lugar de hacer un drama de ellos, te aseguramos que serás más feliz, y también más positivo. Al final, la positividad es algo que se contagia, y si eres un poco negativo, tirarán de ti para salir del pozo.

Compartir