La pregunta del titular desgraciadamente tiene una respuestas más que obvia: sí, las personas con discapacidad a menudo tienen esa desagradable sensación de vivir en una burbuja en la que aunque posemos los ojos en ellos, no les vemos. Incluso más allá: podemos preguntarles qué tal están pero no interesarnos más allá de sus preocupaciones.

Es tan sencillo como asumir que las personas con discapacidad son personas como cualquier otra, y como tales requieren satisfacer una serie de necesidades – en su día, la enfermera Virgina Henderson constató que el hombre requiere satisfacer 14 necesidades básicas para realizarse – , entre las que se encuentran el trabajo, el aprendizaje, la integración y relación con otras personas o el ocio.

Diferencia de conceptos, incapacidad vs discapacidad

Cada persona es un mundo y las personas con discapacidad no son una excepción. Para empezar, a menudo las personas alejadas del entorno de la discapacidad no saben distinguir el  concepto de incapacidad con discapacidad, los grados de discapacidad que existen, las limitaciones concretas a la que se exponen en función de discapacidad o la relación entre discapacidad y salud.

Y es que, como bien sabemos,  una persona con discapacidad puede estar perfectamente sana y capaz de realizar multitud de tareas.  Algo que lamentablemente, todavía hay mucha gente que no percibe, y de ahí la alta tasa de desempleo entre las personas con discapacidad.

Para cambiar esta percepción errónea, la sociedad en su conjunto debe actuar. Por un lado, las personas individualmente podemos hacer mucho, actuando de forma adecuada cuando tratemos a nivel personal o profesional con personas con discapacidad. Por otro lado, a nivel colectivo,  son los organismos, administraciones y empresas las que pueden dar el paso definitivo fomentando la  plena igualdad y la inserción laboral, algo que mejora la autoestima de las personas con discapacidad, ayuda al desarrollo de sus capacidades y al mismo tiempo las expone a un entorno alejado de su núcleo familiar, haciendo que se desenvuelvan en labores de socialización.

Sí, las personas con discapacidad están infravaloradas, por ello es momento de que las empresas den un paso al frente haciendo alarde de su RSE, pero que cada persona se pregunte si de verdad están haciendo todo lo posible para la integración de las personas con discapacidad sea una realidad. En Diversis hace mucho tiempo que hemos dado este paso para contribuir a la igualdad de todos… Y tú, ¿estás dispuesto a darlo?

 

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