Estas semanas estamos desarrollando el tema de la discapacidad y la familia, habiendo tocado el caso general de cómo afecta que una persona de nuestro entorno tenga discapacidad y más concretamente, cómo afrontar y qué procedimientos seguir si es un hijo. Pero, ¿qué pasa si sucede al revés y tenemos papás discapacitados?

En esta ocasión, la casuística desde el punto de vista del hijo ofrece un desafío doble: y es que a la problemática inherente a la discapacidad se le une que se trata de nuestro progenitor, un referente para nosotros y una persona fundamental en nuestro desarrollo y crecimiento de niños a adultos.

No obstante, es completamente diferente enfrentarse a este reto durante la infancia, teniendo en cuenta cómo perciben los niños la discapacidad, a hacerlo como adultos maduros e independientes, momento en el que ejercemos como soporte y apoyo de nuestros padres discapacitados.

En general, cada discapacidad es un mundo pero como niños, asumir que papá o mama son discapacitados es un proceso duro en muchos casos, un proceso que les hará enfrentarse a situaciones complicadas, algo que quizás les haga madurar antes de tiempo. Por otro lado, también aprenderán valiosas lecciones en el respeto, la tolerancia y la diversidad, algo fundamental para convertirnos en adultos que merezcan la pena.

Y es que son las personas que merecen la pena, las sensibles y empáticas, las que se requieren para conformar una sociedad abierta e inclusiva, algo clave para reducir la exclusión social, el verdadero mal endémico de las personas con discapacidad y una de las misiones de Diversis.

En Diversis queremos ayudarte a afrontar la discapacidad en la familia desde todos los puntos de vista, tanto desde el punto de vista de la orientación para el día a día como informándote de todas las opciones disponibles en cuanto a recursos, ayudas o subvenciones. Porque en Diversis somos expertos en discapacidad y en favorecer la inclusión laboral de las personas con discapacidad funcional.

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