La discapacidad es un tema que no entiende de edades o sexos. Sin embargo, sí se trata de un factor de discriminación para los hombres, en el caso de las mujeres discapacitadas existe una doble barrera para que se vean al margen de la sociedad: por un lado, las mujeres con discapacidad sufren discriminación por su condición de féminas, y por otro, tienen que enfrentarse a la falta de igualdad y de oportunidades por la discapacidad en sí misma.
Sin ir más lejos, es momento de reflexionar con los datos  de mujeres con discapacidad de este 2017:  Existen 2.300.200 mujeres que sufren discapacidad en España, de las cuales un 13,06% no sabe ni leer ni escribir, es decir, son completamente analfabetas, con el estigma que eso supone para la integración social y el mercado laboral.
Esta cifra representa casi el doble de los hombres en la misma situación ( 7,25%). Por otro lado, el número de hombres con discapacidad es de millón y medio por los más de dos millones de mujeres. Así pues, en nuestro país actualmente hay más mujeres con discapacidad que hombres.
Si evaluamos el mercado laboral, la situación no es mucho mejor. Del total de hombres con discapacidad mayores de 16 años, un 16,26% trabaja,  justo el doble de las mujeres que cuentan con un empleo, el  8,32%.  Es decir, que no solo hay más mujeres con discapacidad, sino que están peor formadas y además su acceso al trabajo es inferior al de los hombres.
En el caso de las mujeres con discapacidad intelectual, unas  92.000 en el territorio español, solo 20.000 están preparadas para trabajar y únicamente 6.000 de ellas están ocupadas, es decir, menos de 6,5%. En todas las situaciones, unos números paupérrimos.

El acceso al trabajo es una condición sine qua non para la realización personal y la integración social. En Diversis  trabajamos para reducir la discriminación y facilitar la inserción laboral de las personas con discapacidad y no podemos obviar unas diferencias flagrantes que sufre la mitad de la población.

Compartir