El Virus de Inmunodeficiencia adquirida Humana o VIH lleva décadas con nosotros en las que ha cercenado muchas vidas. Gracias a los avances en la medicina y a una mayor concienciación social se ha logrado que el VIH y el SIDA pasen de considerarse una enfermedad mortal (al escuchar el diagnóstico) a un trastorno crónico en el que la vida del enfermo se ve afectada sensiblemente, pero le permite llevar una vida moderadamente normal.

No es un milagro: es ciencia y concienciación.  Sin embargo, esta evolución en la calidad de vida de los enfermos de SIDA ha llevado a muchas personas a banalizar la existencia de esta enfermedad, bajando la guardia ante factores de riesgo, motivo por el cual en los últimos tiempos haya habido un repunte en contagios ante una enfermedad que sigue siendo mortal si no es detectada y tratada a tiempo y con la constancia adecuada.

Pero no todos estamos debidamente informados ni todas las sociedades disponen de los medios de protección y un sistema sanitario de calidad gratuito que pueda costear un tratamiento de estas características. Así, en 2019 el SIDA sigue acabando con la vida de muchas personas en todo el mundo.

En Diversis creemos que queda mucho por hacer en todos los niveles y por eso mostramos nuestro compromiso acudiendo al 5º Encuentro de empresas responsables con el VIH, un evento en el que organizaciones de diversa índole se juntan en torno a esta enfermedad para establecer planes de acción en todos los ámbitos que nuestras redes nos permiten para seguir concienciando y echando una mano al personal sanitario de la mejor manera que sabemos: influyendo en la sociedad.

Porque el lazo rojo es una llamada de atención, pero hay mucho más detrás: información y protección para limitar los riesgos, más formación para el entorno, afectado y sus familias sobre cómo abordarlo con seguridad y más investigación en I+D+i en el entorno sanitario, entre otros.

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