Una espinosa pregunta que los padres de personas con discapacidad infantil se han hecho en algún momento es “¿cómo sé si mi hijo tiene incapacidad?”. Y es que más allá del diagnóstico prenatal o de las pruebas estándar que se realizan en recién nacidos tras el parto, corresponderá al entorno familiar notar los primeros indicios que indiquen cierta incapacidad, especialmente los padres.

La detección temprana de la incapacidad, fundamental

En casos de niños con incapacidad, la detección temprana es fundamental para poder realizar una evaluación del caso lo antes posible, tomar las medidas correspondientes y poder realizar una atención temprana personalizada, lo que repercutirá directamente en el desarrollo de la persona y la minimización del impacto en algunos casos.

El diagnóstico adecuado realizado de manera lo más pronta posible es el primer paso, pero la misión de Diversis es clave para proporcionar asesoramiento a las familias, servir como intermediario con otras asociaciones, acceder a ayudas y subvenciones y normalizar la vida de la persona y su entorno.

Como vimos en una entrega anterior, la discapacidad afecta a las familias de los discapacitados . La discapacidad infantil puede ser producida por numerosas causas, siendo la parálisis cerebral la más frecuente de todas ellas con 1 de cada 500 nacimientos de ratio. No obstante, no todos los trastornos son tan característicos y “fáciles” de detectar. Sirva como ejemplo ciertas dificultades de aprendizaje.

La información es poder, por lo que además de acudir a entidades especializadas como Diversis, no está de más acudir a material fiable y contrastado como el cuestionario de discapacidades del Instituto Nacional de Estadística como orientación o la guía para la detección temprana de discapacidades .

Aunque constituyan una buena orientación,  en caso de duda siempre es mejor acudir a profesionales médicos, asociaciones u organizaciones sin ánimo de lucro centradas en este área para salir de dudas y saber si tu hijo tiene incapacidad.

 

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